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viernes, 1 de mayo de 2015

MAGOS, BRUJAS, HUMANISTAS E INGENIEROS: DE LA EDAD MEDIA AL RENACIMIENTO.

REVOLUCIÓN DEL SIGLO XI

Las cruzadas permitieron como efecto colateral, la interacción entre Oriente ilustrado y Occidente incivilizado pero en rápida evolución y cambio.
En esta época nacen las universidades y los universitarios. Pero en la práctica, la enseñanza de las ciencias era muy escasa. La aritmética consistía en la numeración; la geometría en los tres primeros libros de Euclides, la astronomía iba poco a poco más allá del calendario y del modo de calcular la fecha en que cada año caerían las pascuas, la física y la música eran muy elementales.

MAGOS, BRUJAS, HUMANISTAS E INGENIEROS DE LA EDAD MEDIA AL RENACIMIENTO.

A lo largo del s XV la multiplicación de los grandes trabajos civiles y militares reconfiguró el mapa y la teoría militar a partir de la invención o descubrimiento e implementación de la pólvora, e impuso nuevos desafíos, que cambiaban por completo las artes y técnicas de la guerra; la multiplicación de tratados, especializados, por otra parte, familiarizó a los espíritus con esas ingeniosas máquinas que asociamos con Leonardo Da Vinci.
No hay ni que decir de la aparición de la imprenta, que multiplicó y abarató notablemente el costo de los libros.

LOS HUMANISTAS

El humanista, el científico, el artista y el técnico renacentista, muchas veces reunidos en una sola persona, iniciaron en serio la fusión entre ciencia experimental y matemáticas, entre la empírea y la teoría. Construyeron una nueva manera de percibir el espacio, el tiempo y el mundo, que cimentará en la filosofía mecánica del s XVII y la Revolución Científica.

Pero nos equivocamos si pensáramos en los humanistas como hombres de ciencia, hechos y derechos, al estilo moderno. En la historia de la ciencia, se mezcla lo nuevo y lo antiguo, lo moderno y lo tradicional, la prodigiosa anticipación y la mera extensión de las investigaciones y el pensamiento de tiempos idos.

Desconfiaron que se pudiera conciliar lo medieval con lo moderno y descubrieron, así, la conciencia histórica de su propia época: rechazaron el latín utilizando por la escolástica medieval y renunciaron a una restauración imposible del imperio.

Ayudaron a restablecer, como lo había empezado a hacer Tales de Mileto. La plena autonomía de la naturaleza, de tal modo que apareciera como digna de ser estudiada no solo de manera general sino también en sus estructuras particulares.

Va avanzando una primacía de la experiencia personal, a la intuición inmediata e incomunicable, al encuentro directo con lo real y concreto.

El Renacimiento no es solo el tiempo de los humanistas sino también de los magos. La magia y la alquimia se confundían con la experimental, con la que compartían la tarea común de trabajar con sustancias concretas y objetos materiales.

CAMINO HACIA LA REVOLUCION CIENTIFICA


Vamos a ver poco a poco como se va derrumbando el universo aristotélico.

Ø  La gran cadena del ser.

La gran cadena del ser abarcaba a toda la creación en su ascenso ininterrumpido desde los minerales, pasando por las plantas y su alma vegetativa, los animales y su alma sensitiva y el hombre con su alma racional, que funcionaba como centro, culminación y bisagra con las criaturas hasta las jerarquías angélicas.
Este tema del ser era un verdadero problema para los estudios biológicos, que se manifestaban seriamente cuando había que intentar encontrar los parecidos, por ejemplo entre el hombre y la piedra.

Ø  El desarrollo de las ciencias naturales.

La cadena del ser había sido útil o funcional al menor en las épocas en que toda clasificación biológica se refería a los herbarios y bestiarios más o menos fantásticos, ordenados por orden alfabético, o por necesidades de la farmacopea, pero la introducción de las nuevas plantas americanas y la necesidad de unificar las nomenclaturas de las diversas regiones de europa, ahora conectada por la imprenta, ponían en jaque el sistema entero y requería nuevos estándares de clasificación.

Ø  Medicina.

La medicina no experimentó grandes desarrollos en este período, salvo quizás por la introducción de medicinas minerales o química por los seguidores de Paracelso.

Pero donde si hubo desarrollo importante fue en el terreno de la anatomía. La nueva percepción naturalista y la invención de la perspectiva, conducían a un realismo pictórico desconocido en el Medioevo y al que no iba a escapar el cuerpo humano que podría ser ahora observado detenidamente gracias a las disecciones que se practicaban en las universidades.

Ø  Matemáticas

Fibinacci condensó todo el saber aritmético de la época. En sus libros, encarnaba las cuestiones matemáticas con un sentido técnico operativo y además exponía las cuestiones matemáticas en forma de problemas a responder. Los problemas y los desafíos saltarían de los libros y se convertirían en verdaderos torneos públicos, sobre la base de cuestiones propuestas, bastante difíciles.

Con el planteo público de los desafíos matemáticos se hacían unos otros y la resolución pública, se fueron resolviendo los principales problemas algebraicos de la época que consistían en encontrar soluciones de ecuaciones cada vez más complejas.

Además de las hazañas algebraicas, las matemáticas renacentistas desarrollaron y simplificaron la notación, lo cual también era parte del esquema teórico-operativo-experimental: se introdujeron los símbolos +, -, ×, ÷. Poco a poco fueron aceptándose como “verdaderos” los números negativos y en el álgebra se aceptan los imaginarios, es decir, las raíces cuadradas de los números negativos.

Aparecieron los logaritmos.

Ø  Cambios en la percepción del espacio.

El espacio y el tiempo se geometrizan. La geometrización del espacio y del tiempo disuelve el mundo medieval, borrando los lugares naturales y a la larga borrando las diferencias entre cielo y tierra, entre macro y microcosmos, sometiendo a ambos a una geometría, en una teoría y a una ontologías únicas.



domingo, 19 de abril de 2015

UNIDAD II. LA CIENCIA EN LA EDAD MEDIA.


LA EDAD MEDIA.

Luego de la caída del Imperio Romano de Occidente, Europa fue retrocediendo hacia un mundo rural, los acueductos y las grandes obras de infraestructura romana fueron abandonadas, así como los caminos y vías de comunicación, y la economía fue decayendo hacia la subsistencia, que caracterizaría los primeros siglos medievales, situación que duraría más o menos hasta el s XI.

Las épocas que siguieron inmediatamente a la caída del Imperio Romano estuvieron marcadas por el miedo, el aislamiento y las constantes invasiones bárbaras. En lo que hace a las ciencias, solo se puede rescatar un cierto “enciclopedismo” que intentaba cristalizar al saber para preservarlo y que consistió principalmente en la copia de manuscritos.


La cultura durante los siglos VI, VII y VIII se retrajo a los monasterios benedictinos italianos e irlandeses y, posteriormente, ingleses y de Europa Central. Durante esta época la atención estuvo puesta principalmente a la conservación de los conocimientos anteriores, con poca producción nueva: el estudioso se dedicaba a la hermenéutica y al copiado que a la observación del mundo. La lectura de los clásicos y su interpretación eran las formas de acceder al saber. Pero las copias, eran muchas veces fantasiosas. De la misma manera, la primacía que se otorgaba a los libros teológicos, colecciones de salmos y reglas religiosas, llevó a la práctica de borrar pergaminos y escribir encima de ellos, con lo cual pueden haberse perdido cientos de obras clásicas de importancia, en pro de la vida de los santos.